El Rompimiento del Perito Moreno no deberia ser un Gran Espectaculo!!!

Amigos rompio el perito moreno. Muchos lo mostraron como un gran show y un gran espectaculo!!! realmente es una tristeza que lo titulen asi siendo que rompio raramente en medio del invierno….

 

Los trozos de hielo cayeron sobre Lago Argentino dando paso a uno de los fenómenos más esperados por el turismo internacional.

 

Agencia Télam

El túnel de hielo del glaciar Perito Moreno se desplomó hoy sobre las aguas del lago Argentino, ante la presencia de escasos turistas, aunque el espectáculo fue visto por Internet desde unos 60 países.

La masa helada, que tenía unos 100 metros de largo y formaba un túnel de 60 metros de alto, se mantenía entre el frente del glaciar y la península de Magallanes.

El rompimiento ocurrió a las 11.20, acompañado de un estruendo y el temblor del suelo, seis días después que la inminencia del fenómeno fuera anunciada por la filtración de agua a través del dique de hielo, desde el brazo Rico al Canal de los Témpanos.

En ese momento había en el lugar sólo unos 300 turistas, y algunos no estaban en las pasarelas, por lo que el derrumbe fue presenciado por pocas personas, dijeron fuentes del Parque Nacional Los Glaciares.

Al ocurrir el rompimiento, los canales de televisión que hacían guardia en el lugar no transmitían en ese instante, por lo que los registros en video emitido fueron tomados por amateurs o con teléfonos celulares.

 

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El Reciclado de Plásticos

05-01-05, Por Cristian Frers *

Minimizar el volumen y peso de los residuos es el primer paso para resolver el problema global de los mismos. Todo gerenciamiento de los Residuos Sólidos Urbanos debe comenzar por la reducción en la fuente.

Reciclado en la fuente

Uno de los problemas es que el acento debe ponerse en cómo generar cada vez menos residuos, de cualquier índole como residuos plásticos.

La reducción en la fuente se refiere directamente al diseño y a la etapa productiva de los productos, principalmente envases, antes de ser consumidos. Es una manera de concebir los productos con un nuevo criterio ambiental; generar menos residuos. Y esto es aplicable a todas las materias primas: vidrio, papel, cartón, aluminio y plásticos.

En el caso de estos últimos residuos, la reducción en la fuente es responsabilidad de la industria petroquímica (fabricante de los diferentes tipos de plásticos), de la industria transformadora (que toma esos plásticos para fabricar los diferentes productos finales), y de quien diseña el envase (envasador).

Aunque podría decirse que al consumidor también le cabe una buena parte de la responsabilidad: en las góndolas de los supermercados es él quien tiene la facultad de elegir entre un producto que ha sido concebido con criterio de reducción en la fuente y otro que derrocha materia prima y aumenta innecesariamente el volumen de los residuos.

Reducir en la fuente significa referirse a la investigación, desarrollo y producción de objetos utilizando menos recursos (materia prima). De ahí su denominación porque se aplica a la faz productiva. Al utilizar menos materia prima se producen menos residuos y además se aprovechan mejor los recursos naturales.

Minimizar el volumen y peso de los residuos es el primer paso para resolver el problema global de los mismos. Todo gerenciamiento de los Residuos Sólidos Urbanos debe comenzar por la reducción en la fuente.

Las principales ventajas de la reducción en la fuente:

-Disminuye la cantidad de residuos; es mejor no producir residuos que resolver qué hacer con ellos.
-Ayuda a que los rellenos sanitarios no se saturen rápidamente.
-Se ahorran recursos naturales -energía y materia prima- y recursos financieros
-La reducción en la fuente aminora la polución y el efecto invernadero. Requiere menos energía transportar materiales más livianos. Menos energía significa menos combustible quemado, lo que implica a su vez menor agresión al ambiente.

Etapas para reciclar el plástico:

A)Recolección: Todo sistema de recolección diferenciada que se implemente descansa en un principio fundamental, que es la separación, en el hogar, de los residuos en dos grupos básicos: residuos orgánicos por un lado e inorgánicos por otro; en la bolsa de los residuos orgánicos irían los restos de comida, de jardín, y en la otra bolsa los metales, madera, plásticos, vidrio, aluminio. Estas dos bolsas se colacarán en la vía pública y serán recolectadas en forma diferenciada, permitiendo así que se encaucen hacia sus respectivas formas de tratamiento.

B)Centro de reciclado: Aquí se reciben los residuos plásticos mixtos compactados en fardos que son almacenados a la interperie. Existen limitaciones para el almacenamiento prolongado en estas condiciones, ya que la radiación ultravioleta puede afectar a la estructura del material, razón por la cual se aconseja no tener el material expuesto más de tres meses.

C)Clasificación: Luego de la recepción se efectúa una clasificación de los productos por tipo de plástico y color. Si bien esto puede hacerse manualmente, se han desarrollado tecnologías de clasificación automática, que se están utilizando en países desarrollados. Este proceso se ve facilitado si existe una entrega diferenciada de este material, lo cual podría hacerse con el apoyo y promoción por parte de los municipios.

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El reciclado del PET

Encontre una pagina muy interesante de una asociacion argentina que fomenta el reciclado de PET

El reciclado en primer lugar ayuda a disminuir la contaminacion por residuos, segundo disminuir la utilizacion de hidrocarburos y hasta puede ser un buen negocio.

 El consumo responsable es uno de los aspectos trascendentes que contribuyen en gran medida al paradigma del Desarrollo Sustentable, impulsado por numerosos organismos internacionales, notablemente el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Para que exista una tendencia global hacia el modelo propuesto de Desarrollo Sustentable, es indispensable que en el mismo participe toda la cadena producción-consumo, es decir que comprenda el conjunto de la humanidad. Lo cual abarca desde la extracción de las materias primas, los procesos intermedios, la máxima incorporación posible de materiales reciclados en el producto final, la minimización de residuos industriales y domiciliarios. En otros términos cuantos menos residuos se generen más eficiente será el aprovechamiento de la materia y energía, en consecuencia más perdurables los recursos del planeta y el equilibrio ambiental. Este es el fundamento de la llamada Estrategia de las “RRR” que simbolizan las palabras Reducir, Reutilizar y Reciclar.

En la década pasada, comenzó a utilizarse masivamente una nueva resina plástica, el PET. La ausencia de cementantes y una de sus propiedades más distintivas como es la barrera de gases, le confirió gran difusión como envase de bebidas gaseosas, sifones y posteriormente otros productos como aceites, mayonesas, cosméticos, etc. Pero no sólo estas propiedades influyeron en esta elección de los industriales y el público consumidor. Su escaso peso en relación al del producto adquirido, aproximadamente 50 veces menos que el líquido contenido y fundamentalmente la seguridad de los usuarios, ante una eventual rotura, fueron factores determinantes para la generalización de sus uso.

Desde el punto de vista ambiental, es la resina que presenta mayores aptitudes para el reciclado, ostentando el número 1 rodeado de tres flechas formando un triángulo, en el fondo del envase. El principal destino de esta materia prima posconsumo es la fabricación de fibras textiles, utilizándose en la confección de alfombras, cuerdas, cepillos y escobas, sunchos, telas para prendas de vestir como el “polar”, calzados, camisetas, etc. El PET reciclado no se destina a nuevos envases para bebidas o alimentos en contacto permanente.

Otras ventajas ambientales de esta resina, es la reducción drástica de la energía utilizada en el transporte, la simpleza de procedimientos y las relativamente bajas temperaturas (250 ºC > PET < 300 °C) a las cuales debe ser sometido el PET para ser transformado en nuevos productos, estos también reciclables.

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La COP 13 finalizó con modestos resultados

En diciembre del 2007, se realizó en Indonesia la cumbre de Naciones Unidas sobre cambio climático. Luego de intensas negociaciones, se llegó a un acuerdo para alcanzar una herramienta igual o superadora al Protocolo de Kyoto. El principal obstáculo fue la determinación de la magnitud de las reducciones necesarias de gases de efecto invernadero (GEI) que corresponden a los países industrializados.

El Cuarto Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), premiado con el Premio Nobel de la Paz, presentado en noviembre de 2007 en Valencia, afirma que es necesario que los países desarrollados reduzcan sus emisiones entre un 25 y un 40% para el año 2020 por debajo de los niveles de 1990. Esto es imperioso para evitar que el aumento de la temperatura supere los 2ºC (en comparación con la temperatura de la era preindustrial), originando el colapso del sistema climático y hace necesario que las emisiones globales comiencen a descender rápidamente.

Durante la cumbre de Naciones Unidas, se produjo un fuerte enfrentamiento entre los negociadores, especialmente con la delegación de los Estados Unidos quienes ante la enorme presión pública y política, revisaron su posición. Como resultado de ello, se logró trazar un camino crítico para que el próximo presidente de los Estados Unidos pueda ofrecer una contribución genuina a la lucha global contra el cambio climático.

Así comienza un período de dos años en el que los países industrializados deben llegar a un acuerdo que contenga una drástica reducción de las emisiones de GEI, y que además incluya nuevas formas de financiamiento, apoyo a la transferencia de tecnología y a la adaptación al cambio climático. Además la Unión Europea y otros países en desarrollo (como Brasil, China y Sudáfrica) van a proponer un plan de trabajo más contundente para la negociación de los próximos dos años, que compensaría la debilidad de acuerdo alcanzado en Bali.

En cuanto a la transferencia tecnológica lo que se busca es producir mecanismos institucionales y financieros y de tratamiento de los derechos de propiedad intelectual, para que las tecnologías eficientes, en general propiedad de los países desarrollados, puedan ser transferidas a los países en vías de desarrollo rápidamente y a un costo admisible.

El texto final sobre transferencia de tecnología recomienda a los órganos subsidiarios de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (UNFCCC) continuar analizando el tema e identifica una serie de puntos sobre el financiamiento, la evaluación de necesidades de tecnologías, los proyectos demostrativos, cuestiones relacionadas con los costos incrementales, y licencias para estimular la transferencia de tecnología y el “know how”. El texto le solicita al Fondo Mundial del Ambiente (GEF) la creación de una entidad para impulsar las inversiones en transferencia de tecnologías.

Finalmente los gobiernos, reconociendo que el 20% de las emisiones proceden de la deforestación y la pérdida masiva de bosques, se comprometieron a abordar este problema a partir de un programa denominado “Reducción de Emisiones de la Deforestación y la Degradación (REDD)”. Los próximos dos años son claves para darle forma a esta iniciativa: un mecanismo financiero ambicioso y adecuado para evitar la deforestación que permita lograr el crecimiento de las economías sin destruir los bosques y así contribuir a la mitigación del cambio climático.

Fuente Boletin Mensual para el cambio climatico y la Eficiencia Energetica de la fundacion vida silvestre

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Cifras Alarmantes!!!

Un litro de aceite de cocina contamina 1.000 litros de agua y una sola pila alcalina 175.000 . Sólo el 1% del agua del planeta es dulce: Consejos para cuidar el medio ambiente desde casa.

Las cifras gritan ¡ya! Según la ONU, para el año 2025, la demanda de agua potable será del 56% más que el suministro. El agua contaminada se ha convertido en uno de los asesinos más peligrosos del mundo. Según la Organización Mundial de la Salud al menos 25 mil personas mueren cada día en el mundo por causas derivadas de su consumo. Gran paradoja del planeta, el 97% del agua del mundo es salada y sólo 3% de su volumen es dulce. De ese 3%, un 1% se encuentra en estado líquido y es potable. Así las cosas, su obtención y conservación tienen carácter perentorio. Y el derroche y la contaminación son el enemigo. Pero, ¿cómo cuidar el agua empezando por casa?

¿Qué hacer con el aceite usado?
Desde hace un tiempo circula un mail que dice, básicamente, lo siguiente: “¿Sabes donde tirar el aceite de las frituras hechas en casa? Cuando freímos alimentos tiramos el aceite usado en la pileta de la cocina, ¿verdad? Ese es uno de los mayores errores que podemos cometer: ¡un litro de aceite contamina cerca de un millón de litros de agua!, cantidad suficiente que una persona consumo agua durante 14 años” . ¿Por qué lo hacemos? Simplemente porque no hay nadie que nos explique cómo hacerlo en forma adecuada”.

Este mensaje mezcla información real con otra que es errónea y confunde. El aceite comestible es difícilmente bio de gradable y, tanto el de girasol como el de soja, el de oliva o el de maíz, forman en los ríos una película difícil de eliminar que afecta a su capacidad de intercambio de oxígeno y altera el ecosistema. Con el tratamiento adecuado, el aceite usado puede convertirse en jabón, fertilizantes y hasta combustible para los vehículos diesel. “Actualmente el aceite vegetal usado y contaminado no apto para el uso en alimentación, es arrojado al medio ambiente, con la consiguiente contaminación. Un litro de aceite (de cocina) contamina 1.000 litros de agua“, según un trabajo publicado por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial.

En realidad, cuando el texto dice que un litro de aceite contamina cerca de un millón de litros de agua, formando una mancha de cuatro mil metros cuadrados, debería decir aceite usado de motor o lubricantes (no debe ser vertido en la tierra o en las alcantarillas cuando se cambia el aceite del coche). Los hidrocarburos saturados que contiene no son biodegradables(en el mar el tiempo de eliminación de un hidrocarburo puede ser de 10 a 15 años). El plomo, cadmio o manganeso, son algunos de los metales que pueden estar incluidos. Si el aceite de motor usado se arroja a la tierra, destruye el humus vegetal y acaba con la fertilidad del suelo; y si llega al agua, directamente o por el alcantarillado, produce una película impermeable, que al impedir la adecuada oxigenación puede asfixiar a los seres vivos que habitan allí.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos aconseja, por ejemplo, poner el aceite usado de motor en un recipiente de plástico limpio con tapa (ver instrucciones). Nunca en uno que haya contenido sustancias químicas, alimentos o bebidas; ni agregar otra sustancia como anticongelante, solvente de pinturas o pintura. Por último, se puede llevar el aceite de motor usado a una estación de servicio, taller o locales especializados en cambio de aceite que tienen alguna empresa recolectora (ver ejemplo). Aunque lo ideal, sería consultar en los centros de reciclado (son muy pocos).

En el caso del aceite de cocina aconsejanponerlo en una botella de plástico, cerrarla y llevarla a un lugar dónde se pueda tratar ( consultar), hacer jabón en casa o, como último recurso, colocar la botella con la basura orgánica. Bien se puede también consultar con la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable.

Otro problema: las colillas de cigarrillo y las pilas
Una colilla de cigarrillo provoca la contaminación de 50 litros de agua . Los filtros de los cigarrillos están hechos de acetato y no son biodegradables, explica el Ministerio de Salud de la Nación, por lo que permanecen durante décadas en el ambiente antes de degradarse. “Las colillas son la mayor causa de basura en el mundo. ¿Que sucede al arrojar la colilla de un cigarrillo a la calle? generalmente la lluvia la acarrea hasta la fuente de agua. Los millones de colillas de cigarrillos que llegan desprenden los químicos que contienen dañando el ecosistema y malogrando la calidad del agua”, destaca el Ministerio.

No hay cifras de la Argentina pero en Australia , por ejemplo, se ha calculado que el 50% de los cigarrillos consumidos se fuma en el exterior, y de estos el 59% se tira al suelo en vez de en un cenicero o un tacho de basura. Para evitarlo, basta con utilizar una pequeña lata como cenicero o algún tipo similar de cenicero portátil (nunca tirarlas en el inodoro). Respecto a las pilas, cuando ya no sirven se tiran a la basura o a cielo abierto y, con el paso de tiempo y por la descomposición de sus elementos, se oxidan y derraman diferentes tóxicos en suelo, agua y aire. Lo mismo sucede cuando se queman en basureros o se incineran. Una sola pila alcalina puede contaminar 175.000 litros de agua .

Por lo pronto, lo más recomendable es disminuir su consumo utilizando las recargables y evitar comprar aparatos que requieran su uso. También existen programas de reciclado, como el Taller Ecologista de Rosario. Para saber qué hacer con los celulares y accesorios que ya no se usan se puede consultar en ECOMOTO. Otros datos de ecología hogareña a tener en cuenta para cuidar las fuentes de agua dulce: si se deja la canilla abierta al lavarse los dientes o al afeitarse, se gastan cerca de 20 litros de agua en el primer caso y entre 40 y 60 litros en el segundo. Y si una familia de cuatro personas toma todos los días duchas de cinco minutos, gasta más de 2.600 litros de agua por semana, el equivalente a lo que bebe una persona a lo largo de tres años.

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El calentamiento de los océanos está creando desiertos submarinos en los fondos tropicales

MADRID.- Los desiertos no sólo se expanden por la tierra firme, también están formándose en el fondo de los océanos a causa del calentamiento climático. La culpa: la disminución de la concentración de oxígeno en grandes áreas submarinas, lo que dificulta la supervivencia de muchas especies, y la pesca.

La confirmación de este desastre medioambiental la ha realizado un equipo de científicos de la Universidad de Kiel, en Alemania, dirigidos por Lothar Stramma.

Stramma y sus colegas han elaborado una serie cronológica sobre la concentración de oxígeno que hubo en los últimos 50 años en regiones tropicales de los oceános.

Fue así como han identificado las zonas de oxígeno mínimo (también llamadas hipóxicas)en grandes áreas marinas. En concreto comprobaron que en el Pacífico ecuatorial y en el Atlántico tropical, en la capa que va de los 300 a los 700 metros de profundidad, la diminución del oxígeno es de 0,09 a 0,34 micromoles (unidad de cantidad en química) por cada kilo en un año.

«Estos niveles reducidos afectan a procesos biogeoquímicos marinos y tienen importantes impactos en los ciclos de nitrógeno y carbono», señalan los investigadores en el trabajo que hoy publican en la revista ‘Science’.

Señalan, asimismo, que las concentraciones de oxígeno son muy sensibles a los cambios en los flujos entre el mar y el aire, por lo que el oxígeno disuelto es un buen parámetro para entender el papel del océano en el clima. «Los grandes organismos marinos sufren tensiones muy graves o mueren en condiciones de oxígeno por debajo de los 60 a 120 micromoles por kilo, un margen que varía en función de las especies», explican los autores.

No es la primera vez que ocurre esta reducción del oxígeno oceánico, como recuerda el equipo de Stramma. En el Cretácico hubo ya este tipo de alteraciones.

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¿Y por casa cómo andamos? Contaminacion en Argentina

Encontre un interesante articulo en Clarin. Un poco largo, pero muy bueno. Les recomiendo leerlo sobre todo para seguir pensando e interiorizandonos del tema.

Las emisiones de gases de efecto invernader de la Argentina no se comparan con las del Primer Mundo. Sin embargo, por persona contaminamos más que India, China o Brasil. ¿Por dónde empezar a desandar este camino? Por nuestro propio hogar.

 


Metana podría ser una vaca cualquiera, con sus ancas huesudas, su mirada perdida. A su edad, ya hubiera ido al matadero, excepto porque unos técnicos del INTA de Castelar la salvaron de terminar servida con fritas. Apenas la sacan del cepo, muge con un sonido profundo para llamar a su ternero, que acude a su lado obediente y se deja hacer mimos como un chico. Esta sería sólo una escena bucólica si no fuera porque Metana lleva encima un globo amarrado con cintas blancas, que le dan un aspecto extraño, casi lunático. Allí adentro se acumulan los gases que ella naturalmente hubiera eructado como parte de su
complicado proceso digestivo. Nomás que ahora una canícula finita los saca directamente del rumen, uno de sus tres prestómagos, para llevarlos directamente a la bolsa que acarrea sobre el lomo. Infla dos de éstas al día. Como lo haría toda
vaca.

Aunque parezca extraño, éste no es un experimento que tenga que ver con la biología de Metana, sino con el clima que cada vez nos hace sudar un poco más. Las vacas, además de ser animales todos forrados de cuero, son como enormes tanques con patas, donde se fabrica gran cantidad de metano, uno de los seis llamados gases de efecto invernadero. El metano se acumula en la atmósfera de la misma manera que lo hace, por ejemplo, el dióxido de carbono (CO2) que es producto de la quema de combustibles fósiles, como el petróleo, el gas o el carbón. Y cuanto más se juntan estos gases allá arriba, a donde no los podemos ver, ni oler, los rayos del sol tienen más dificultades para salir de la Tierra. Es por esta razón que está subiendo la temperatura en todas partes, haciendo en estos lares cada vez más insoportables los veranos, más cortos los inviernos,
más virulentas las tormentas, las inundaciones más largas y las sequías más severas. Y éste es sólo el principio de la historia, que se pondrá cada vez más caliente.

La Argentina contribuye entre el 0,5 y el 0,6 por ciento a la emisión total de los gases de efecto invernadero, una cantidad que parece casi irrisoria si se lo compara con casi el 25 por ciento que emanan los Estados Unidos. Pero, cuando se analizan los números más detalladamente, surgen datos sorprendentes: los argentinos emiten per cápita más que los chinos o los hindúes, cuyos países están en plena aceleración económica, o que los brasileños o los uruguayos. Emitimos poco porque somos
pocos. Una parte de estas emisiones tiene que ver con la actividad económica, otra con la negligencia, la falta de políticas de Estado o el derroche puro. Derrochamos mucho, pero ¿lo sabemos?

CUESTION DE CONCIENCIA

¿Se acuerdan cuando hablar del tiempo era una actividad casi filosófica? Osvaldo Girardin, director del programa de Medio Ambiente y Desarrollo de la Fundación Bariloche, dice que el clima ya no es ni siquiera un problema de los meteorólogos, que hoy es cuestión de dinero. Es que hoy por hoy, cuando se discute sobre temperatura también se habla de modelos de desarrollo económico. De cosas que son justas e injustas. ¿Cuán caliente sería nuestro verano si, por ejemplo, todos los chinos tuvieran autos como los estadounidenses? ¿Y por qué los argentinos tienen que sufrir a consecuencia de los gases que bien podrían haberse acumulado en la atmósfera durante la revolución industrial, cuando aquí sólo había grandes estancias? Alemania sola emite tanto como todo el continente africano, que es el que va a padecer las más terribles sequías. Aquí se podría secar Cuyo, porque va a dejar de nevar en la cordillera. En el Norte, donde se generan los ríos de la cuenca del Plata, las temperaturas podrían subir hasta 5 grados, dice Vicente Barros, del Centro de Estudios del Mar y la Atmósfera (CIMA). En el Sur, ya se están derritiendo 48 de los 50 glaciares. Podría desaparecer una parte de la Bahía de San Borombón así como las islas que están en la desembocadura del río Colorado.

“Estos gases son creaciones humanas”, dice Girardin. ¿Y nosotros podemos hacer algo para mitigarlos? “El hecho de que Estados Unidos no asuma sus obligaciones con el Protocolo de Kyoto (el pacto para reducir las emisiones de gases que alteran el clima) no significa que Argentina no asuma su obligación planetaria”, señala, por su parte Romina Picolotti, secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación. “Todos tenemos obligación de colaborar con esto. Los efectos los estamos sintiendo en nuestro territorio”, agrega. Para entender qué hacemos bien y qué hacemos mal, en qué pensamos y en qué no, hay que comenzar por saber qué gases emitimos y por qué, lo que nos remite, entre otras cosas, a Metana, la señora vaca.

MILANESAS Y NAFTA

Una vaca eructa entre 350 y 750 litros de metano por día, depende de su peso. Más gorda, más metano. En el país hay 55 millones de vacas. El metano tiene un poder de calentamiento 21 veces superior al del CO2. No en vano, la actividad agrícola-ganadera produce el 44 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero de la Argentina. De ese porcentaje, el 70
por ciento corresponde prácticamente a todo el stock ganadero.

Un kilo de carne equivale a cuatro de nafta. Si pudiéramos capturar en una bolsa cada eructo vacuno, ¿seríamos una potencia energética? Después de todo, el metano es un gas bastante parecido al que se usa en la cocina. Aunque la pregunta es de pura
ciencia ficción, hay estrategias para mitigar el metano fabricado en las entrañas del más preciado de nuestros animales, dice el doctor Guillermo Berra, quien está al frente de un equipo del INTA encargado de contabilizar los gases producidos por la ganadería para el inventario del Protocolo de Kyoto. Una de esas medidas es cambiar la alimentación de las vacas, pues cuanto más complicada es la digestibilidad de un alimento, más gas produce. Y el pasto las hace eructar mucho. Los animales de feed-lot, ésos de engorde intensivo a base de granos, tampoco son el ideal, pues para producir el alimento balanceado se necesita gastar CO2.

Una de las soluciones para mitigar emisiones es encontrar un camino intermedio entre la ganadería intensiva y la extensiva,
combinando el pasto con el alimento balanceado. Pero hay otras medidas paliativas, como mejorar el ciclo reproductivo de las vacas, bajando la edad del primer parto y eliminando el intervalo entre cría y cría. “Para que una vaca emita menos metanos hay que incorporar agentes mejoradores de la producción”, dice Berra. “Se podría reducir entre el 10 y el 20 por ciento de las emisiones”, agrega.

LOS ARBOLES AL RESCATE

Los arrozales también emiten metano, pues éste se genera cuando la materia orgánica entra en descomposición en ausencia de oxígeno. Y la soja, el cultivo estrella de la Argentina, con 16 millones de hectáreas sembradas, emana óxido nitroso, otro gas de efecto invernadero, que es 300 veces más potente que el CO2. Si encima, se talan bosques nativos, como se está haciendo con la selva chaqueña –una preciosa fuente de absorción de CO2 –para seguir expandiendo la frontera agrícola, el balance “es trágico”, afirma Osvaldo Canziani, representante argentino ante el Panel Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC), de Naciones Unidas. “Todo lo que se cambia de la naturaleza termina siendo un boomerang”, observa. “El sector forestal absorbe más de lo que emite”, dice Gerardin,quien se encarga de hacer el inventario de emisiones de CO2 de la Argentina. “Absorben el tercio del CO2 generado por el sector energético.”

Más allá de la irracionalidad de los desmontes, también es cierto que un país vive de lo que produce. Y el campo es uno de los principales pilares de nuestra economía, por historia, tradición y estructura productiva. Hay, aquí también, un tema de justicia global. “Las emisiones del ganado y de los arrozales y la soja son para comer. Las emisiones de los autos y del aire acondicionado son para confort. No se pueden pesar de la misma manera estas emisiones”, indica Gerardin.

Igualmente, hay ciertas tecnologías limpias y sencillas que podrían ayudar a mitigar algunos de estos efectos y que, de paso,
ayudarían a mejorar la vida de la gente. ¿O acaso sabe alguien en el campo argentino que de las deposiciones diarias de una vaca se puede producir suficiente gas como para cocinar para una familia de cuatro personas durante un día?

LA CULPA DEL CALEFON

Hasta que apareció un vándalo, de esos que nunca faltan, en el zoológico de La Plata se estaba llevando a cabo este experimento: en una silo-bolsa, ésas que se usan para almacenar granos, se estaba fermentando en forma anaeróbica (sin
oxígeno) caca de los elefantes y de los rinocerontes. El objetivo era producir biogás para calefaccionar las oficinas. Pero el vándalo le dio un navajazo a la bolsa, y el experimento, que promovía la Fundación Biosfera, se detuvo (prometen poner una reja). Igual, la experiencia funcionó. A partir del biogás se puede generar no sólo combustible para cocinar sino también para el transporte y hasta la ectricidad.

Muchos argentinos tomamos como algo natural abrir la llave de paso y tener gas en la cocina, como si nada. Claro, el gas fue siempre abundante y barato, aunque ya hace un par de años empezó a dar señales de acabarse. Este hecho hizo que no valorásemos cuán afortunados somos por contar con tanta facilidad con este combustible en nuestras casas.

Carlos Tanides, de la Fundación Vida Silvestre, afirma que se produce un desplifarro innecesario con los pilotos de los calefones, termotanques y estufas. “Quemar gas tiene consecuencias en el cambio climático. No se ha hecho nada para lograr un uso racional del gas natural”, indica. El experto cuenta que es mucho mejor construir las casas con material aislante, como se hace en Chile, que consumir gas de más. En Argentina no aprovechamos casi nada la energía que viene del sol, dice, por su lado, Horacio de Beláustegui, de la Fundación Biosfera. Podríamos usarla, entre otras cosas, para calentar el agua con
que nos bañamos y lavamos los platos, con tecnología muy simple y barata.

ENERGIA SUCIA

El clima no sólo ha pasado a ser un tema económico, sino también ideológico. Pero hay coincidencias en que la Argentina está dando pasos para atrás en materia de generación de energía, como dicen organizaciones como Greenpeace y la Fundación Vida Silvestre, entre otras. En plena crisis del gas, hace dos años, abrazamos con cariño los envíos de fuel-oil que nos hizo Hugo Chávez, uno de los combustibles más contaminantes, según los que saben. El Estado está invirtiendo 350 millones en una
turbina de carbón en Río Turbio, Santa Cruz, una tecnología sucia por definición, mientras siguen paralizados los proyectos de energía eólica. Esto le baja el puntaje a la matriz eléctrica, que no era considerada de las peores, por su diversificación. Entre los años ’70 y ’90, recuerda Girardin, se construyeron centrales hidroeléctricas y nucleares (una tecnología con adeptos y detractores), mientras que en la década pasada se hicieron más eficientes las centrales a gas. Los que nunca se hicieron eficientes son los hogares argentinos, que también tiran electricidad por la ventana.

Mire a su alrededor. Mire todas las lucecitas que están encendidas. La del televisor, el video, el DVD, el aire acondicionado, el microondas. Brillan de noche, nos alumbran el imsomnio. Y alimentan nuestra sed de energía eléctrica. Los stand-by, como se llaman estos mecanismos, y los transformadores son como las grasas trans en nuestras facturas de luz. Según
De Beláustegui nos podríamos ahorrar hasta una boleta y media al año si desconectáramos cada uno de estos aparatos. El ahorro que podría realizarse a nivel nacional es enorme. Lo mismo sucedería si usáramos lámparas de bajo consumo, en vez de las incandescentes. Si las reemplazáramos podríamos evitar pagar entre el 23 y el 46 por ciento de nuestros gastos domésticos en el rubro iluminación, dice la Fundación Vida Silvestre.

Hoy en Argentina las heladeras (aunque no todas) ya vienen con una etiqueta como las que se usan en Europa, que indican cuán-
to consumen al año. Haga el ejercicio y recorra las casas de artículos de electrodomésticos, preguntando qué es lo que indican estos carteles. Obtendrá respuestas como “enfrían más”, en vez de “gastan menos”, que es lo correcto.

BASURA UTIL

La naturaleza emite gases de efecto invernadero. Pero el problema es que los gases que emiten los hombres son los que alteran el balance natural de las temperaturas. Casi toda actividad humana insume un gasto de energía. Todo lo que usamos, nos ponemos y comemos. Y también, todo lo que tiramos al tacho. El 5 por ciento de las emisiones de nuestro país corresponde precisamente a los basurales. Como en el estómago de Metana, la vaca, en los vertederos se produce gas metano por la compactación de desperdicios en condiciones de falta de oxígeno. La gran diferencia con el ganado es que este gas sí se puede capturar y ya hay algunas experiencias a nivel local, aunque todavía modestas. Una precursora es Olavarría.

En 2002, en plena crisis, los empresarios del parque industrial tuvieron la idea de ponerle valor agregado a la basura, captando el metano del relleno sanitario. Por ahora, lo único que se hace es quemar ese gas, lo que lo convierte en CO2, mucho menos corrosivo en la atmósfera. La ciudad ahora está estudiando si lo convierte en electricidad o lo usa para calefacción o para la industria. El 50% de la construcción de la planta de biogás se pagó con bonos verdes, a través del Fondo de Carbono creado por el Protocolo de Kyoto. Este mecanismo, que dista de ser el ideal, le permite a países como Argentina vender sus reducciones de gases efecto invernadero a 39 naciones desarrolladas que, por alguna razón, no bajan sus emisiones. “Se puede contribuir chiquito o grande al cambio climático”, indica Gabriel Blanco, codirector del proyecto. “Esta es nuestra contribución.”

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